<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774</id><updated>2011-10-21T20:54:38.620+02:00</updated><category term='cuento 1: Ana y juan'/><category term='Cuento 4: Poesías'/><category term='Cuento 7: A veces'/><category term='Un cuento'/><category term='Fin de año 2008'/><category term='29 de marzo de 2008'/><category term='Cuento 3: Mehldau'/><category term='Casualidades'/><category term='Cuento 8: Otras veces'/><category term='Cuento 2: Antes de ti'/><category term='Cuento 10: Se'/><category term='Cuento 9: Colores'/><category term='A una abuela'/><category term='El amor'/><category term='cuento 5: Escarcha'/><title type='text'>Laovejero escribe</title><subtitle type='html'>Aquí publico mis textos...por si a alguien le interesa leerme. Publicaré nuevos y antiguos, poemas y prosa, cuentos ficticios y algunas vivencias. Espero que quien recorra mis textos los disfrute y los comparta.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-9175759358608234343</id><published>2010-01-10T04:00:00.000+01:00</published><updated>2010-01-10T04:00:32.158+01:00</updated><title type='text'>Desahogo</title><content type='html'>No creo en Dios, y no hago daño a nadie diciéndolo, hacen más los que creen y juzgan y ponen cadenas desde su temor. No creo en el fin del mundo, ni en el juicio final, ni en el pecado. Creo que la culpa es un invento cristiano que nos ha hecho mierda, no creo en las profecías ni mayas, ni aztecas, ni judías, ni de Marte, no le tengo fe al psicoanálisis. Odio a la gente que finge no cabrearse nunca y que no sólo vende el pensamiento positivo a todas horas, sino que juzga a quien se cabrea sea por el motivo que sea y le insta a sonreír a la adversidad. Todo tiene un momento, y el cabreo el suyo. Yo sonrío a menudo, pero no cuando me cabreo,no queda bien. &lt;br /&gt;Me dan por culo las personas que no cuestionan los libros, sobre todo esos de la nueva era que predican que la riqueza y el bienestar social pueden estar al alcance de todos sin comprender que harían falta 10 planetas para que la humanidad completa pudiera vivir con el derroche con el que se vive en el primer mundo. Me duelen la ignorancia, la hipocresía, la queja constante, la falta de fuerza de voluntad, los juicios categóricos y las verdades absolutas,la gente que habla por hablar, o más bien por escucharse.&lt;br /&gt;No soporto a la gente que se me acerca y me dice: tienes barriguita, o tienes el pelo reseco, o estás mal de voz...&lt;br /&gt;Me revienta la gente que no respeta mi espacio, ni los límites que pongo, los pesados que me acosan y sus juegos.&lt;br /&gt;La gente que critica a los demás y no se observan, las "novias de", las mojigatas orgullosas de serlo, los traidores, los mentirosos, los que no escuchan y creen tener siempre la razón, los que no piden perdón...&lt;br /&gt;Odio que me impongan cosas, que me tomen por tonta, odio a los que van de mártires, porque también es parte del juego cristiano, y odio que sean las víctimas las que triunfen, ¿víctima y victoria tiene la misma raíz?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a pesar de todo eso, creo en la magia, porque esa la decido yo. Escojo qué es mágico y qué no, y le pongo un Dios a cada esquina de mi vida donde puedo sentirla. Yo soy magia y las personas que me rodean también. Creo en el amor de mi familia, de mis amigos, creo en los seres humanos y en esa escalofrío que emociona, creo en el Amor de verdad,creo en la fuerza de la música y en la mía, (que es mucha), Tengo una fe casi infinita en nosotros y eso no tiene precio, (para todo lo demás: nueva era, u otros best sellers (biblia, corán, etc)&lt;br /&gt;Gracias a todos los que me quieren, gracias a mis padres y a mi familia por inculcarme esa capacidad de magia, gracias a los dioses de mis esquinas, gracias a las adversidades que me han hecho lo que soy y GRACIAS AL 2009 que ha sido uno de los mejores años de mi vida (no digo el mejor porque el 2010 lo será aún más;).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-9175759358608234343?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/9175759358608234343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2010/01/desahogo.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/9175759358608234343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/9175759358608234343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2010/01/desahogo.html' title='Desahogo'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-3845307089198365786</id><published>2009-12-27T21:54:00.009+01:00</published><updated>2011-10-17T12:43:14.253+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casualidades'/><title type='text'>El amor 12</title><content type='html'>Todo fue una casualidad. Llovía, el mismo bar, la misma marca de cigarrillo mentolado, el mismo libro de autoayuda, la misma soledad, las mismas ganas, la misma sorpresa y la mañana se hizo destino y les guió hacia un deseado futuro para dos.&lt;br /&gt;Comentaron lo asombroso de las coincidencias indagando en sus ojos señales de un sentimiento compartido. Se precipitaron a buscar aún más y hallaron muchas, porque siempre se encuentran si se buscan con suficientes ganas. Se rieron de ellas, siempre sorprendidos. Se forjaron ideas, incluso algún que otro sueño que no compartieron. Pensaron en comedias románticas, en sus libros de Coello, en todos los sabios manuales que hablaban del principio de causalidad, (que no casualidad) y creyeron ver un capítulo de sus respectivos destinos trazado en aquel bar repleto de humo y voces ajenas a su mundo coincidente. El universo había hablado, había hecho que lloviera, que fumaran Reynolds, que pasaran por allí y entraran al mismo bar, que leyeran aquel mismo libro y que se sentaran en mesas próximas, y los había hecho felices dándole por fin un sentido y un final a su búsqueda. &lt;br /&gt;Con el tiempo, cada vez que el hastío o la monotonía les robaba un poco de ilusión volvían a aquel bar a recordar que su vida actual era parte de un destino aún mayor que los encadenaba a seguir juntos aunque ya no se quisieran. &lt;br /&gt;Y aunque ahora no fuman, llevan paraguas, prefieren leer a Stephen King y creen que ya no hay nada que les sorprenda, se niegan a romper ese vínculo rutinario ya, que fue sin duda creado por un poder que los supera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-3845307089198365786?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/3845307089198365786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/12/el-amor-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/3845307089198365786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/3845307089198365786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/12/el-amor-12.html' title='El amor 12'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-96841471198615700</id><published>2009-12-18T11:16:00.001+01:00</published><updated>2009-12-18T13:27:33.196+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 10: Se'/><title type='text'>El amor 11:</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="CONTENT-TYPE"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta content="OpenOffice.org 3.0  (Win32)" name="GENERATOR"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;style type="text/css"&gt;	&lt;!--		@page { margin: 2cm }		P { margin-bottom: 0.21cm }	--&gt;	&lt;/style&gt; &lt;br /&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se sonrieron y se investigaron las ropas, las miradas. Se imaginaron los cuerpos, se estudiaron las  caras, los  olores, los alientos respectivos a vodka y a ron. Se intercambiaron besos, se palparon los calores, se conocieron por dentro, se llevaron a la boca historias de pasado y reflexiones presentes y alguna que otra cosa menos abstracta. Se midieron, se compararon con otros y otras, se contaron los pelos, las pecas, los lunares, los granos...se amaron o dudaron al menos de su amor durante alguna explosión de risas y de besos. Se abrazaron fuerte y se escucharon. Se lastimaron, aunque casi no lo notaron. Se soñaron dormidos y se hicieron día.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sin vodka ni ron, se sintieron distintos, se olieron a mañana, a día cotidiano diferente, a frío...Se vieron más pelos, más lunares, más pecas, más ojeras, más aliento a resaca. Se encontraron perdidos en un hoy sin mapa y se fueron. Aún hoy se recuerdan y se preguntan si fue el sol el culpable de aquella despedida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-96841471198615700?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/96841471198615700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/12/el-amor-11-se.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/96841471198615700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/96841471198615700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/12/el-amor-11-se.html' title='El amor 11:'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-8105100422814370046</id><published>2009-11-14T22:17:00.001+01:00</published><updated>2009-12-18T02:33:58.798+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 9: Colores'/><title type='text'>El amor 10</title><content type='html'>Mis últimas palabras fueron negras, lo sé porque las vi salir de mi boca como humo. Eran de un negro brillante, muy oscuro y como era de noche se veían poco bajo la luz de las farolas de la rambla. Eran negras pero no por ello feas, tampoco eran hermosas. Digamos que fueron palabras pesadas, tristes... suplicantes. Quizá él no las viera, quizá el no se diera cuenta del brillo de aquella negrura gigantesca que me llenaba entera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus últimas palabras las recuerdo amarillas, se veían bien en aquella noche fría, por eso todo me quedó suficientemente claro. Aún puedo verlas. radiantes, gritándome su hastío a la cara como si trataran de convertirse en mi propia conciencia repentina. Mis ojos se clavaron en su espalda y él pronunció aquella frase lapidaria: "yo creo que nuestro tiempo ya pasó" y siguió caminando las aceras verdes, que aún guardaban algo de esperanza, y tiñéndolas de un color que no recuerdo, quizá sea ese el color con que cubre los días el olvido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-8105100422814370046?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/8105100422814370046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-10.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8105100422814370046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8105100422814370046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-10.html' title='El amor 10'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-6554405050895636665</id><published>2009-11-14T18:34:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T20:02:45.485+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 8: Otras veces'/><title type='text'>El amor 9</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;8)OTRAS VECES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces es difícil olvidarse. Hoy volví a decir las palabras mágicas: lo siento él ya no vive aquí. Me paré frente a mi interlocutor, observé su modo de rebuscar en mis ojos el dolor y no esquivé sus preguntas sin palabras. Las miradas lastimosas ya no me pesan ni me obligan a buscar en el suelo un agujero por el que escapar.&lt;br /&gt;Cerdo repugnante, no sabes cómo te odio.&lt;br /&gt;También estuve ordenando papeles, fui al supermercado y cuando llegué me encontré a la vecina del tercero. Me volvió a preguntar por ti. Esta vez le dije: Ya no estamos. Me ahorré el "juntos", sobraba y además es una palabra que sólo mencionar me produce asco.&lt;br /&gt;Comí frente al televisor,(sí, me he comprado uno) y no daban otra cosa que telenovelas y culebrones, estuve a punto de tirarlo por el balcón, pero preferí esperar a ver qué decían las noticias: podrías tener un accidente mortal y salir por la tele, aunque creo que tal y como están las cosas hoy en día es más probable que me entere de que eres el último novio de Malena Gracia. En cualquier caso, que sepas que todos los días miro las esquelas a ver si encuentro tu foto publicada, no querría llegar tarde a la fiesta.&lt;br /&gt;Después de comer, me fui al gimnasio. Tengo demasiada energía que quemar y allí me encontré a tu amigo Óscar, ese tan guapo. También me preguntó por ti. Con ese incluso ahorré palabras. Le hice un gesto con las manos que indicaba un "no" y puse cara de circunstancias. Nunca he entendido qué quiere decir poner esa cara, pero en mi caso y para que lo entiendas, puse la cara que esta circunstancia en concreto me produce. Mi cara debió gustarle porque me invitó a salir y acepté, quedamos para el sábado, pero antes charlamos un buen rato. Le hablé de tus problemillas de aerofagia y le sugerí que me habías puesto los cuernos con su ex-mujer, pero muy sutilmente, quizá ya lo haya olvidado. Sabes que siempre me ha costado horrores mentir y claro la conversación surgió y no pude evitar contárselo. Por cierto que creo que Óscar es familia de tu jefe, me dijo que era primo creo, o cuñado, mmm... no, hermano, sin duda, es el hermano de tu jefe. Otra cosita cariño ¿se te ha curado ya la urticaria que te dio en los testículos?, porque estoy segura ya de que te la contagió aquella chica alta del edificio de la esquina. Supongo que no querrás reclamar, pero por lo visto no lo hace por amor, sino que es una profesión suya. Me temo que ya sé dónde perdiste la cartera con 400 euros. Me han dicho que tiene SIDA, sólo por si quieres ir a que te miren. Menos mal que dejé de gustarte cuando di a luz. A la otra chica del mismo edificio, con la que te vieron mi madre y la niña, en el portal, se la llevó la policía ayer por tráfico de estupefacientes. La policía está investigando a todos sus contactos. También te ha llegado un papel que tienes que presentar en la oficina de hacienda con carácter urgente, creo que mañana es el último día. Es un aviso de embargo por unos recibos que no has pagado, deben ser unos que me olvidé de enviarte. El papel en cuestión es la parte de atrás de esta hermosa cartita, que no sé si habrás tirado antes de acabar. En cualquier caso, me importa muy poco. Siento que tengas que entregarlo así mi vida, es que necesitaba mis folios para otras cosas y sabes bien que a mí me encanta reciclarlo todo, estuve diez años reciclando algo inservible. Un abrazo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-6554405050895636665?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/6554405050895636665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-9.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/6554405050895636665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/6554405050895636665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-9.html' title='El amor 9'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-1807449454196229833</id><published>2009-11-14T18:31:00.001+01:00</published><updated>2009-11-14T18:33:23.749+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 7: A veces'/><title type='text'>El amor 8</title><content type='html'>7)A VECES&lt;br /&gt;A veces es difícil olvidarse: "lo siento él ya no vive aquí". Pararse fríamente después de pronunciar estas palabras y observar cómo tu interlocutor busca el dolor en tu mirada. Cuántas veces he tenido la tentación de explicarle al cartero lo que ocurrió, cuando su mirada lastimosa me pesa con tanta fuerza que me obliga a hurgar en el suelo con los ojos como si buscase un hoyo por el que escapar. Contarle que aquel hombre que solía abrirle en calzoncillos cuando nos traía el encargo de la semana, el que sonreía y me hablaba con dulzura, ya no está conmigo más. Esa es otra respuesta que odio, “ya no estamos juntos”, a veces incluso me ahorro el juntos”. “Ya no estamos”, lo dice todo. ¿Por qué duele tanto revelarle al mundo que se acabó? Es como decirles que fuiste incapaz de conservar algo que te importaba, es un reconocimiento público de un fracaso. A veces me cuesta tanto decirlo que sólo hago un gesto con las manos un “no” y pongo cara de circunstancias, que aún no sé muy bien qué cara es. En mi caso es la cara que esta circunstancia en concreto me produce y no sabría describirla porque no me veo cuando la pongo. Sé que lo que siento es una necesidad inmensa de que nadie me pregunte nada más, es una cara de se acabó la relación y se acabaron las preguntas. Siento que esas preguntas están fuera de lugar. Si un pariente se muere la gente no va al velatorio a preguntar de qué murió, si sufrió, si tenía dolores...pues es casi lo mismo.&lt;br /&gt;A veces es difícil olvidarse también porque dejaste restos: un calcetín tuyo entre mi ropa, uno solo, un calcetín sin su pareja. Y me doy cuenta de que es lo único que compartimos ahora: una pareja de calcetines, cada uno tiene el suyo igual al del otro, cada uno en su parte del mundo, en su parte de la vida. Yo lo conservo, quizá tú lo hayas tirado ya.&lt;br /&gt;A veces también es difícil recordarte, se me olvida tu imagen, a veces te cuelas en mis sueños sin permiso, a veces te odio, a veces te echo de menos, a veces, a veces, a veces... y todos los días en cada trozo de minuto que no me roban esas veces dibujo un mañana en el que no aparezcas.&lt;br /&gt;&lt;a name="DDE_LINK"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-1807449454196229833?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/1807449454196229833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-8.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1807449454196229833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1807449454196229833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-8.html' title='El amor 8'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-4772253569032091032</id><published>2009-11-14T18:28:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:29:46.116+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento 5: Escarcha'/><title type='text'>El amor 6</title><content type='html'>5)Escarcha&lt;br /&gt;Hablaban desde la distancia. Conservaban sus mañanas y sus noches, las de ella solitarias, las de él monótonas. Conservaban sus olores íntimos, sus manías, sus errores y secretos mejor guardados, su espacio y tiempo sin el otro. Compartían, sin embargo, palabras: algunas efímeras, otras de esas que se tatúan para bien o para mal en la memoria y aparecen de improviso acompañadas de sensaciones que se posan en el pecho. Palabras que llegaban desde lejos, sin rostro, ni calor y atemporales, porque muchas quedaban escritas para poder revivirlas cuando cualquiera de los dos lo deseara.&lt;br /&gt;Ella lo amaba, o eso creía que al fin y al cabo es lo que cuenta. De entre todas las decepciones que había sufrido, la de él había sido la menos dolorosa, de entre todos sus sueños anhelantes de amor, él era el más real, de entre todos los problemas que el amor podía causarle, él era el más lejano y de entre todas las excusas a su amor apasionado, las de él eran las más justificadas.&lt;br /&gt;Él siempre la amó, desde el principio de los tiempos, pero en algún momento de su vida se sumergió en una paz helada que le entumeció hasta los huesos y de la que no intentó siquiera salir.&lt;br /&gt;&lt;a name="DDE_LINK2"&gt;&lt;/a&gt;Se enviaron palabras y palabras, las de ella cada vez más llenas de amor comenzaron a alojarse en el pecho de él, cuando agotaron el espacio le llenaron la cabeza, las orejas, los ojos, la boca, el orgullo, los miedos. Y así henchido de palabras y congelado en esa paz entumecedora se fue llenando de un amor estático y absurdo del que no podía zafarse y se hinchó tanto, tanto, tanto que explotó en medio del hielo de esa paz elegida. Sus trozos se congelaron. Ahora son la escarcha de un amor sin medida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-4772253569032091032?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/4772253569032091032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-6.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/4772253569032091032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/4772253569032091032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-6.html' title='El amor 6'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-1056178133848530889</id><published>2009-11-14T18:23:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:32:22.358+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 4: Poesías'/><title type='text'>El amor 5</title><content type='html'>4)Poesías&lt;br /&gt;Un día decidió escribirle maravillosas palabras de amor, y así lo hizo. Las escogía siempre cuidadosamente y se las enviaba en elaborados mensajes que requerían horas de poner en orden su imaginación. Quería sorprenderla con la profundidad de su pensamiento, con la magnitud idílica de su sentimiento y estaba convencido de que aquellas palabras eran la herramienta que necesitaba para cavar suave y dulcemente un camino hacia el matrimonio.&lt;br /&gt;Buscó nombres de flores exóticas, estudió geografía para citar los lugares más hermosos, aprendió a hacer metáforas y descubrió las onomatopeyas, incluso inventó algunas nuevas que a él le parecieron clarísimas y hermosas, se arriesgó a copiar algunas metonimias, y utilizó el hipérbaton desmedido cada vez que tenía que hacer alusión a su belleza. No conocía los nombres de las figuras literarias, pero las usaba sin control. De entre las palabras que los amantes se susurraban en las películas escogió aquellas que más bellas le parecían y construyó mensajes a diario donde sus sentimientos más secretos tomaban forma de poemas con rimas consonantes y versos libres, o de una prosa poética que le parecía a él que le daba más libertad de expresión. Descubrió la licencia literaria y la usó a su antojo, atiborrando sus versos y su prosa de símbolos abstractos que construían casi un dibujo de sus sentimientos. Ella nunca respondió. Obcecado en obtener algún tipo de respuesta jamás cejó en su empeño y continuó escribiéndole palabras que quedaban en el aire sin respuesta. Su miedo al rechazo le hizo forjar la idea de que ella no respondía quizá por vergüenza a contestar con palabras comunes a tan sublimes obras literarias, pero la realidad era que ella enmudeció gracias a una "h" (muda también), que se coló en el primer "mi hamor" que éste le envió en su primer mensaje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-1056178133848530889?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/1056178133848530889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-5.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1056178133848530889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1056178133848530889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-5.html' title='El amor 5'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-2216702639330910531</id><published>2009-11-14T18:20:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:28:40.798+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 3: Mehldau'/><title type='text'>el amor 4</title><content type='html'>3)Mehldau&lt;br /&gt;Empezó la canción, esa tan triste que siempre la hacía llorar, esa que siempre escucharon juntos en la casa de ambos, bajo la luz tenue de la lámpara y con la que ella tantas veces le escribió palabras de amor. Aquella canción sonaba no sólo en sus oídos sino en su corazón y ahora con toda la energía que traen los recuerdos que uno lleva tiempo intentando no visitar, venía a vestirla de ese luto inadmisible que provocan los amores que no se han terminado de matar. La canción y su mensaje, se apropiaron de sus ojos y los llenaron de infinitas lágrimas que pugnaban por una salida triunfal sin reparar en el momento, ni el lugar, y que resbalaron velozmente por su cara ante la mirada atónita de un repentino público.&lt;br /&gt;Se escurrieron por su cara, continuaron por su pecho, bajaron por su torso y la bañaron a ella, y a sus sorprendidos observadores, regaron los árboles de la zona y aumentaron el caudal de los ríos cercanos. La lluvia se fue a regar otros lugares e incluso se tomó unas vacaciones y todo lo que creció a partir de aquellas lágrimas cubrió el firmamento de verde esperanza.&lt;br /&gt;Pero eso ocurrió más tarde, mientras la canción interminable aún sonaba, llegó él. Aunque había sido la misma canción para los dos, él ya no la recordaba, como tampoco se acordaba de la luz tenue, ni de las caricias, ni de las palabras que ella le escribió. A ella sí la recordaba, y saber que tenía poder para causar dolor a alguien que lo amaba, embriagaba de satisfacción a su orgullo. Buscó en los ojos de ella alguna consecuencia de su proximidad, algún brillo acuoso que le garantizase aquel poder de años, pero había llegado demasiado tarde. Caminaba, sin saberlo, encima de las últimas lágrimas que a ella le quedaban.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-2216702639330910531?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/2216702639330910531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-4.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2216702639330910531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2216702639330910531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-4.html' title='el amor 4'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-8715543750235751022</id><published>2009-11-14T18:18:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T19:56:39.159+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento 2: Antes de ti'/><title type='text'>El amor 3</title><content type='html'>2)Antes de ti&lt;br /&gt;Ella cerró los ojos y susurró infinitas veces aquellas tres palabras “antes de ti”, y las palabras de tanto repetirse se extendieron hasta el horizonte como una alfombra de sílabas gastadas y aplastadas por todo el pasado que cargaban cuando se pronunciaban juntas. Abrió los ojos, sin dejar de susurrarlas, y se dio cuenta de que“ti” eran dos. El de esa frase que tanto repetía, ya no estaba más. Curiosamente ese con el que siempre hizo planes de futuro era sólo parte del pasado.&lt;br /&gt;Mientras su mantra se alejaba más y más de su conciencia, se dio cuenta de que era incapaz de concretar el momento en el que su auténtico “ti” había dejado de existir para convertirse en otra cosa. En su mente había recuerdos de ambos, pero en ninguno de ellos había una percepción de algún tipo de metamorfosis...¿Cuándo ocurrió?, ¿en qué momento su “después” pasó a ser una blasfemia de lo que soñó que sería? Rebuscó en su memoria algún momento capaz de atesorar el cambio y no lo halló. ¿Y ella?, ¿era ella “antes de Ti”?, sentía como si su “yo” se hubiera borrado... “Ti” se había colado hasta en su propio nombre. Y entonces lo vio claro, Ti y Yo no existían más. Se habían vertido en el mismo vaso y se habían diluido como un café con leche aquella tarde de diciembre en la que habían decidido que desayunarían juntos cada mañana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-8715543750235751022?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/8715543750235751022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8715543750235751022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8715543750235751022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-3.html' title='El amor 3'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-2956269379309664927</id><published>2009-11-14T18:17:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:18:52.499+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento 1: Ana y juan'/><title type='text'>el amor 2</title><content type='html'>"Yo te quería".- dijo Ana mientras con sigilo le cortaba el dedo índice a Juan que la miraba impasible. "Yo te quise".- respondió Juan como si utilizando el perfecto simple quisiera acabar con todo rastro de ese amor en el presente. Ella entonces, con ira incontenida, clavó el cuchillo en la mano de él, que no se inmutó. "¿Por qué no me quieres ya?", preguntó Ana, "¿No dijiste que era para siempre?" Y Juan, sin una sola muestra de dolor la observó y le habló de sus planes para hoy, sin ella. Recordó, mientras con el muñón de su índice se tocaba la frente, que tenía cita con el médico a las dos, que aún quedaba arroz de ayer en la nevera para cenar y un poco de tomate y mozzarella, que le gustaba ese nuevo libro que había empezado, que deseaba que mañana hiciera buen tiempo, que le había salido un granito en la comisura del labio superior...&lt;br /&gt;Ana le clavó el cuchillo en el estómago mientras gritaba: ¡Quiéreme hijo de puta!, pero ya él no la miraba. Ella se había convertido en un zumbido molesto, en un calor sofocante que se colaba por alguno de sus poros y le embriagaba el cuerpo como una resaca de garrafón. Su mirada impasible se convirtió en una mirada hastiada y era Ana quien lloraba mientras le clavaba la última puñalada en el corazón mismo, porque era ella quien se desangraba, era su propio corazón ahora muerto el que había abierto en dos con sus palabras afiladas.&lt;br /&gt;No hiere el que quiere, sino el que puede, y él ya estaba muy lejos de cualquier dolor que ella pudiera causarle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-2956269379309664927?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/2956269379309664927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2956269379309664927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2956269379309664927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor-2.html' title='el amor 2'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-8469203108511406635</id><published>2009-11-14T18:16:00.000+01:00</published><updated>2009-12-18T11:28:11.633+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor'/><title type='text'>El amor 1</title><content type='html'>Uno siempre quiere ser diferente, especial. Por eso nos enganchamos al amor, porque nos lo hace creer. El amor hace sentir importante, hace creer en la magia, en la unidad, en la eternidad. Todo es un cuento de hadas, una borrachera diaria de besos y arrumacos y te haces adicto al amor, y quieres que dure. Y sigues bebiendo de eso porque es la droga más hermosa que existe, hasta que de repente, pierdes el móvil y has de usar el antiguo de tu actual pareja y te encuentras con fotos de sus ex desnudas (tres o cuatro), mensajes de amor que ella le enviaba y lo que es peor, mensajes que él le enviaba a ella donde las palabras son las mismas que te envía a ti, el mensaje es el mismo y las faltas de ortografía también. De repente te das cuenta de que no eres tan especial como sentías y una nube de decepción se te posa en los ojos y te llueve todas las ilusiones y tu mundo y tu plan y todo lo que hasta ahora era especial se vuelve mierda. Tu sueño futuro se desmorona, tú te desmoronas y quieres desmoronarlo a él. Quieres aniquilar su amor propio como él, sin saberlo ha hecho con el tuyo, y lo haces. Lo destrozas todo, dejas que las palabras más duras y mezquinas revienten cualquier posibilidad de vida, o de resurrección casi, de esa hipocresía que ya no te hace especial y por tanto no te engancha. Y te mueres con ella. Pasas el mono dolorosísimo, los cambios drásticos desarrollas la capacidad de comenzar de la nada, y cuando como un turista te acercas a observar las ruinas de tu pasado, compruebas que en ellas hay pedazos enteros de ti que hablan de aquello con lo que no contaste, y es que a ti también te ha pasado. Tú también dijiste las mismas palabras, abrazaste con igual fervor y besaste con la misma pasión a los anteriores, no a todos, pero sí a todos aquellos con los que elegiste quedarte, porque cada persona que se ama es la mejor, la eterna, la futura, es ella. Porque el amor siempre es el mismo, cambian las personas pero no el modo de vivirlo. Ahora esperas a otro, un escritor original y creativo tal vez, que odie los móviles y las faltas de ortografía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-8469203108511406635?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/8469203108511406635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8469203108511406635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8469203108511406635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/el-amor.html' title='El amor 1'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-1908494322681135839</id><published>2009-11-14T18:05:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:07:03.408+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A una abuela'/><title type='text'>2007</title><content type='html'>ELLA&lt;br /&gt;Él tenía una abuela, de esas de pelo gastado, mirada dura y tantos surcos en la cara como lágrimas se le escurrieron por la vida. Era austera por temerosa de ese Dios, compartido e inclemente, que mandaba a los malos al purgatorio (cuando éste aún existía) y a los muy malos a un infierno, panacea de éstos últimos y de los comunistas.&lt;br /&gt;A ella le gustaba escuchar, escondida en silencio, tras la puerta, las notas que los dedos de su nieto dibujaban en su teclado diminuto. Él jugaba con negras y blancas a un ajedrez sin ganador en el que la única victoria era hacer escalas creativas sin final. Construía eternas melodías que aún se escuchan en las noches más oscuras. Hizo canciones para el viento y que el viento elevó a oídos solitarios de músicos sin musa, (porque hay quien dice que las canciones están en el aire y luego algunos las cogen y las hacen suyas).&lt;br /&gt;Una mañana en que el sol los despertó, tan juntos como siempre, la vieja decidió tejerle a su nieto el futuro que a ella jamás le brindaron y fue corriendo a la tienda a comprarle la ilusión del mañana. Sus rodillas gastadas de limpiar el suelo de burgueses que jamás reconocerían su trabajo y sus pulmones atiborrados de la mierda de un pasado del que tuvo que comer, no impidieron que cargara con el sueño pesado de su nieto: un teclado enorme de los años 80.&lt;br /&gt;Él le regalaba canciones, compañía y sonrisas de agradecimiento. y ella, a cambio, cenas disfrazadas de aquella mujer que por deber le dolía ser.&lt;br /&gt;Después de vivir ausencias provocadas por los años, después del miedo y las dudas que a todo anciano provoca la cercanía de la muerte, decidió que le llegaba la hora, la aceptó...y se recostó en una cama mustia que, sin cubierta de madera, ya era un ataúd. Cuando le quedaban horas, porque todos lo sabían, lo llamaron a él, y mientras él tocaba ella cantaba con su último suspiro dejando sus miedos, sus tabúes, y su acento aranés en la memoria de los que la quisieron y en su nieto la añoranza del olor a huevos con patatas como un modo de esgrimir los futuros “te quieros” que ella con palabras nunca le dijo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-1908494322681135839?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/1908494322681135839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/2007.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1908494322681135839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1908494322681135839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/2007.html' title='2007'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-8669494574142621185</id><published>2009-11-14T18:04:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T18:05:17.319+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='29 de marzo de 2008'/><title type='text'>29 de marzo</title><content type='html'>Me dejo caer entre tus manos grandes y ásperas que parecen sujetarme dentro del pozo que visitamos juntos y del que tú probablemente no eres consciente porque lo has transformado en tu hogar.&lt;br /&gt;Tus besos, tu espalda, tus silencios de mirada perdida, los fragmentos de pasado que me cuentas, los secretos que te guardas, parecen parte de mi vida ya y a veces me da miedo. Me da tanto miedo caerme de entre tus brazos que casi prefiero vivir contigo en el pozo.&lt;br /&gt;Enamorarse es tan doloroso como placentero, sobre todo al principio, es como apostar toda tu fortuna a un número y cada día que pasa hacer la misma apuesta...&lt;br /&gt;Me tiemblan los recuerdos en el estómago, e imagino tus manos en mi espalda como un escudo y un latigazo de esperanza me recorre el cuerpo y quiero que tus manos se queden ahí para siempre...y te lo digo, y a veces dudo de si debería o no decirte tantas veces cómo me siento...y entonces entras por la puerta y descubro que no hay nada que ya pueda hacer para evitar quererte...que no hay nada de ti que no quiera descubrir y que no sé cuánto durará...pero me encanta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-8669494574142621185?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/8669494574142621185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/29-de-marzo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8669494574142621185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/8669494574142621185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/29-de-marzo.html' title='29 de marzo'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-2929406273376549124</id><published>2009-11-14T18:01:00.000+01:00</published><updated>2009-12-18T02:15:56.188+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fin de año 2008'/><title type='text'>Derrota</title><content type='html'>Fin de año 2008&lt;br /&gt;Llegar al alba, ver el sol con los ojos repletos de sombras y dudas. Ver el sol y no querer ir a dormir, como si así se pudieran evitar la resaca y la culpa. Llegar sola y llena de vacío, ¿cómo se llena una de vacío? La noche la atravesé en un segundo, mañana no recordaré los nombres, ni las caras, pero hoy me invade un amor intenso por estos chicos que hablan desde nuestra verdad absoluta. &lt;br /&gt;Escucho estupideces y no me lo parecen y por eso yo las digo aún más fuerte. La estupidez es baluarte de esta noche sin tregua.&lt;br /&gt;La oscuridad&amp;nbsp;fue o es&amp;nbsp;testigo de historias, de detalles, algunos hermosos, que se han paseado delante de mi, olores, palabras, gestos, miradas, universos de segundos que podría haber conservado en mi mente futura...y todo lo que yo retuve fueron luces y sombras en mi vaso de derrota. &lt;br /&gt;Ahora ya no recuerdo cómo se recuerda, ni me importa. En mi memoria sólo quedan miles de mañanas-tardes como esta, que siguen a una noche fantasma y que guardan el sabor de las manos temblorosas, la cabeza que rueda, las preguntas de siempre, ¿qué dije?, ¿qué hice?, ¿qué es esto que guardo en el bolsillo? Un pedazo de memoria de otro.&lt;br /&gt;¿Dónde me llevó la noche? ¿a qué lugar remoto de mí misma y del mundo? Recojo mis trozos y tardo días en unirnos, es más fácil juzgarse dividida, frágil y hablar de mí como si fuera otra. Así llega más fácil el perdón y se aligeran la vergüenza y el dolor.&lt;br /&gt;Recojo mi noche, que es mía, la doblo y la almaceno en el armario de las noches perdidas, que es casi infinito, una más que no recuerdo, una más en que no dormí, ni soñé. Y junto a la noche que pierdo se pierden otras cosas, se pierde la fe en uno mismo, el valor de uno mismo, se pierden personas, oportunidades y sobre todo tiempo...se pierde mucho tiempo pensando cuándo será que todo explotará y podré de veras empezar de nuevo.&lt;br /&gt;El último cigarro prometo, la última copa prometo y ambos desaparecen&amp;nbsp;con mis ganas de seguir&amp;nbsp;creyendo en mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-2929406273376549124?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/2929406273376549124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/derrota.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2929406273376549124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/2929406273376549124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/derrota.html' title='Derrota'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-6602298728384325524</id><published>2006-07-23T18:39:00.001+02:00</published><updated>2010-03-04T00:04:38.528+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un cuento'/><title type='text'>La senda</title><content type='html'>Elegí la senda marchita. &lt;br /&gt;Había escuchado mil historias sobre ese lúgubre camino, que en invierno se llenaba de lodo espeso y del color oscuro de los días tristes. Ese camino en el pueblo donde ni las flores se atrevían a crecer quizá por temor a repetir alguna de sus incontables historias.&lt;br /&gt;Contaban los ancianos del lugar que un soñador huyendo de los miedos de la dictadura había escogido, como yo, la senda marchita, y se había refugiado en el pantano. Allí no halló, el pobre diablo, más que hierbajos y algún que otro lagarto que echarse a la boca y permaneció escondido durante tres años, siete meses y cincuenta y dos días, esperando, tal vez, la suerte del olvido. &lt;br /&gt;Cuando, aislado del mundo, se convirtió en amo y señor de su propio espacio y tiempo, llegó la mano del orden a recordarle que ni siquiera Cronos pudo librarse de su penitencia. El castigo, baluarte del poder y del miedo, aunque yacía ya olvidado en algún recoveco de su también marchita memoria logró encontrarlo. El viejo, medio loco y con la piel en los huesos escogía piedras sobre las que colocaba hierbajos secos y barro, y presentó a sus futuros asesinos su obra, una especie de pesebre al que él llamaba la cuna de la libertad, como un regalo. En ese mismo instante, e irónicamente con total libertad, lo privaron de su vida. Lo hicieron con la prisa de quien prefiere acatar las normas sin cuestionarlas.&lt;br /&gt;Aún antes de su último suspiro, y en medio del dolor, le dio tiempo, al desgraciado soñador, de explicar que igual que Cristo había nacido en un pesebre como un desconocido por todos y había dejado un legado inmenso a la humanidad, su peculiar obra quedaría como símbolo imborrable de una libertad que estaba naciendo. Tampoco el símbolo sobreviviría a la guillotina despótica de la autoridad más antigua, la de la ignorancia. Una vez muerto el artesano, despedazaron la cuna y metieron los trozos en su boca sin aliento, para que su espíritu vagabundo y el pueblo entero, viera como esa misma libertad, aún no nacida, era lo que no le permitiría hablar en la eternidad del infierno. Con la boca cerrada lo enterraron, una boca repleta de metáforas secas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escogí la senda marchita, esa senda cubierta de historias de otros, de enamorados que regalaban a los días secos, besos adolescentes y letanías de amores fugaces, de una paz silenciosa que generaba miedo. Muchos decían que danzaban por ella perros vagabundos con dientes afilados y los ojos de hielo, perros que en sus fauces escondían los pecados de quien alguna vez pasó por la vereda. Se decía que Alonso, el abogado hijo de Narciso, antes agricultor, después peón, el abogado que ya no hablaba con la prole, porque su elitista y abyecto lenguaje y la incapacidad de sus vecinos de entender sus ideas le impedían la comunicación. Alonso, antes Alonsito, que tuvo que esperar diez años para obtener el título porque eligió la carrera pensando en lo que de él se hablaría sin tener ni una pizca de interés en leyes ni juzgados, había sido, una vez, atacado por un perro de la senda. Hasta las esquinas más recónditas del pueblo conocían las andanzas de Alonsito visitando a escondidas la casa de la bella Pilar “la fogosa”. Esperaba a escondidas, bajo la ventana para contemplar como Pilar se desnudaba y proporcionaba placer a sus paisanos por unas cuantas monedas. Pilar, sin embargo, era la fogosa de todos menos de Alonso, que conocía la ley y censuraba a los que de la mañana a la noche rociaban sus ansias en el espectacular cuerpo de la Afrodita del lugar. Una tarde en que Pilar le escuchó criticar su desvergüenza, a voz en grito, en medio del mercado, le cerró las cortinas de la alcoba, después de mirarlo fijamente para que supiera que se lo iba a perder porque ella misma, la desvergonzada meretriz con la que seguro soñaba por las noches, así lo había decidido. Dolido y humillado, Alonso la delató a una policía ya conocedora y frecuentadora activa de los placeres frugales de la carne, que ante la insistencia del abogado y el miedo a la ley, no tuvo más remedio que detenerla. Pilar partió al presidio y Alonso se encontró con unas tardes ociosas y vacías de adrenalina. Cuando en una de ellas, como yo, se dirigió a la senda marchita, regresó herido, atontado y con la vista perdida, hablando de los perros del camino y con ellos. Al lavarle la cara amoratada y bañada en sangre descubrieron que le faltaba un ojo. Uno de hielo ocupó su lugar. Su pecado, más vil que el de “la fogosa”, aparecería cada día en el espejo para recordarle que todos los habitantes del pueblo, a quienes, cual Prometeo, había robado el fuego de Pilar, se alegraban de saber que con los abogados también se hacía justicia.&lt;br /&gt;Elegí la Senda marchita, un remanso de paz para aves migratorias, para espejos de mí mismo, que con el rumbo tatuado en la sien de los años recorrían cada primavera el cansancio y el luto de una mudanza forzosa. La recorrí, como ellas, sin conocer mi destino y aún así me llené del bagaje de sus plumas. Corría la voz de que cada año, su llegada vaticinaba un desastre y no pocos eran los que se acercaban a ellas con el ánimo de un investigador furtivo a indagar en su oráculo las sutiles señales de la tragedia. Aníbal, un fornido y agraciado conquistador venido a menos, después de pasar más de cinco años en el psiquiátrico de la capital, tras repentinos ataques de locura, era el consagrado artífice de esta inusitada extravagancia. Todo comenzó, después de regresar del manicomio, con una mirada nueva y una paz antes desconocida, cuando auguró el doble suicidio. Como a Kassandra, de poco le sirvió correr la voz entre los vivos, los muertos ya tenían reservado un lecho de plumas cenicientas para sus futuros recién llegados.&lt;br /&gt;Aníbal decía que tenía sueños, en los que se le revelaban los misterios de la “lectura de plumas” y cuando las aves llegaban al pueblo, un vínculo extraño y más poderoso que sus obligaciones lo amarraba a su compañía con una fuerza incomprensible para el resto. El propio Aníbal contaba su historia, con sus grandes ojos verdes exaltados y gracia de narrador de teatro griego. Una mañana, muy temprano, decía, cuando sus ojos aún estaban cerrados por el letargo del sueño, sintió que algo en la senda lo llamaba y caminó hacia allí casi sonámbulo y descalzo, sintiendo, como yo, el dolor punzante de ortigas que por derecho de años eran propietarias del terreno. Anduvo Aníbal con ánimo y fe ciegos hasta que en el camino encontró uno de esos pájaros medio muerto, y a su lado un corazón hecho de plumas que, según él sintió y declaró, debía haber sido hecho por el propio pájaro. Aníbal no supo qué pensar, pero cuando el pájaro lo miró a los ojos en su último suspiro, no pudo evitar vomitar sobre las ortigas el frío del susto y desde ese momento supo que su vida estaría ligada a la de estas aves para siempre. Volvió a casa haciéndose preguntas y conjeturando frente a un café caliente sobre lo sucedido. Cuando la tarde comenzaba a ahogarse en el mar de sus propias dudas, cuenta Aníbal, que estando medio dormido, como en trance, un ave se posó en su ventana. La siguió, y llegó hasta la senda. Allí el ave lo guió hasta una cueva oscura en la que yacían restos de comida hacinados en bolsas bien cerradas, flores y una especie de altar hecho con una antigua puerta de madera. En ella habían tallado un corazón, el mismo del que el pájaro vino a advertirle y en su centro habían colocado un papel en el que decía:&lt;br /&gt;Sólo la muerte nos permitirá dejar encendida esta pasión por toda la eternidad&lt;br /&gt;Y a través de ella abriremos una puerta a los que, como nosotros no pueden expresar libremente su amor.&lt;br /&gt;Sin entender nada, se marchó. Esa noche soñó con un ave enorme de plumas púrpura, que lo llevaba hasta la senda y le mostraba los cadáveres abrazados de dos jóvenes en el centro de aquel “pseudoaltar” en la cueva. Eran Carlos y Manuel, que en su sueño parecían descansar para siempre en el centro de un corazón latente. Soñó que ambos abrían los ojos de repente y lo miraban con la desolación con que lo hizo el ave medio muerta que encontró en la senda, y él comenzaba a vomitar plumas de colores que cubrían el cielo. Se despertó de un salto, debían ser las tres de la mañana, y gritando su premonición como antes lo había hecho durante sus accesos de locura, corrió a intentar evitar la tragedia. Nadie lo creyó, lo redujeron, lo sedaron y pensaron en enviarlo de vuelta al psiquiátrico hasta que encontraron los cuerpos de los jóvenes tal y como soñó Aníbal.&lt;br /&gt;Esa misma noche emigraron las aves.&lt;br /&gt;Después del entierro, nadie volvió a hablar de ellos, la vergüenza era más fuerte que la necesidad de expiar el dolor. Aníbal siguió soñando con aves, que cada noche le susurraban mensajes e intentando, a su manera, evitar algunos de sus vaticinios. Con el tiempo incluso hubo quien se atrevió a interesarse por su particular don, y a querer aprenderlo, aunque Carlos y Manuel fueron borrados de la memoria y de las historias del lugar como si no hubieran existido nunca. Sus tumbas, cada año, cuando las aves llegaban al lugar, se llenaban de plumas de vivos colores.&lt;br /&gt;Los habían enterrado a cada extremo del cementerio, con la esperanza de que se olvidaran el uno del otro allá donde estuvieran.&lt;br /&gt;Escogí la senda marchita preguntándome quizá si sería yo también, algún día, protagonista de una de esas antiguas historias. Si caminando entre sus pedregosas y mustias entrañas, podría encontrar mis quince minutos de gloria.&lt;br /&gt;En esa larga senda que en verano era casi un desierto, existía un tramo, conocido como “el recoveco de la sombra”, en el que desde tiempos inmemoriales los habitantes del lugar recordaban haber visto una nube que regalaba sus formas en lo alto del cielo. Era pequeña y negra, de ese color negro que precede a las grandes lluvias y un regalo para la imaginación relatando a los curiosos una historia diferente desde su eterna y vigilante intimidad en las alturas.&lt;br /&gt;Antes, mucho antes de que existieran los partes meteorológicos, cuando las viejas predecían el tiempo a través de señales heredadas, cuando las altas montañas con sombrero eran símbolos claros de una lluvia torrencial y el rosado del cielo auguraba un calor sofocante, nadie nunca se preguntó por qué algo que había estado siempre allí, estaba precisamente en ese lugar, hasta que llegó la sequía y a Teodosio se le ocurrió mover la nube para regar sus cultivos. Pensaba Teodosio en la utilidad de las cosas y discernía, con lógica de silogismo, que la posición de la nube en lo alto de la senda era inútil, que esa nube milenaria, debía ser trasladada donde tuviese una verdadera utilidad, y que ya que cohabitaba, como uno más en el pueblo, debía también trabajar como el resto de los mortales, aunque ella pareciese ser inmortal. Teodosio no fue el único. Con esa lógica aplastante, que lo caracterizaba, convenció a otros agricultores, que desesperados, comenzaron a inventar métodos para desplazar a la que posteriormente se conoció como “la estatua en el cielo”.&lt;br /&gt;Teodosio quiso inventar un aparato que llegara al cielo y que con unos ventiladores, en forma de hélice expulsaran tanto aire como el viento que desplaza a las nubes en otros lugares, pero su volatore llamado así después de encontrar un diccionario de italiano y considerar que un nombre extranjero daría más credibilidad a su sueño, resultó ser como las alas de Ícaro, aunque tuvo más suerte Teodosio, que acabó tan sólo con tres dientes , tres costillas y una pierna rotas y la firme intención de seguirlo intentando, ahora desde tierra firme. Fernando, un agricultor de pocas luces, inventó un instrumento, al que llamó il pescatore, influido obviamente por su amigo Teodosio, que consistía en una larguísima caña de pescar, para cuya construcción empleó meses, y un largo hilo con un anzuelo, con el que quería darle caza a la nube y tirar de ella hasta los áridos campos, con el camión de helados de su cómplice Bernardo. Muchos fueron los inventos e inventores mientras la nube, parecía sonreír en su eterna vigilia porque ahora más que nunca se sentía acompañada. Los vientos, incapaces de mover a la altanera sombra negra sí llevaron, sin embargo, el rumor hasta otros pueblos vecinos. Probablemente llevado por la curiosidad apareció en el pueblo un experto extranjero: Martin Mac Douglas, al que acabaron llamando el Madugla. Cuando llegó al lugar, chapurreaba español como podía y llevaba un pequeño diccionario que parecía su brazo derecho. No sabía el hombre que el lenguaje de este pueblo rural iba más allá de la fonética, la gramática, la morfosintáxis, los estudios léxicos y los lingüistas y que un diccionario no le iba a servir de mucho cuando tuviera que enfrentarse a su casera doña Epifania.&lt;br /&gt;El recién llegado fue aclamado y bienvenido al lugar como lo hubiese sido el mismísimo Salvador. Sólo Teodosio, aturdido por tanta expectación no lograba encajar bien la llegada del que viniera a robarle "su idea". El pueblo entero se ofendió mucho cuando se enteró de que el extranjero no había venido a salvarlos de la sed y el hambre ,de largos meses ya, que seguía provocando la falta de agua, sino a estudiar un fenómeno meteorológico, palabra que ellos eran casi incapaces de pronunciar, cuanto menos de entender. El meteorólogo partió después de pasarse cuatro meses en el pueblo tumbado en la senda observando la nube y sus colores y escribiendo símbolos y palabras en su libretita roja. Al tercer mes, cuando ya era capaz de comprender a algunos de sus vecinos y las historias que se contaban sobre la senda, se preguntó, como yo, si formaría algún día parte de su historia. El día en que se fue, llovió, y todos creyeron que “el extranjero “mentorólogo ése o como se diga”, que era el mote habitual que le daban aquellos que no lo habían tratado en profundidad, les había regalado las lluvias (a pesar, claro está, de que con tanto estudio había sido incapaz de mover la nube) y se había ido como lo hacen las personas humildes, sin pretensiones. Le hicieron una estatua en el centro del pueblo que decía. A Madugla. Por la lluvia. Sólo Teodosio, al ver el monumento en honor a su ladrón de sueños, añadió que tenía que haberse ido antes y no esperar a que la sequía les arruinase el vino.&lt;br /&gt;Elegí la senda marchita buscando tal vez una parte de mí, esa parte que creía compartir con todos, esas historias que nacían del aire y que él mismo llevaba a los labios de ancianos hastiados de contarlas una y otra vez. La caminé despacio y escuché los miedos de los que alguna vez vinieron y decidí que mi historia también sería de todos, también formaría parte de ese paisaje de cuentos que haría que la Senda Marchita jamás se marchitase. Me imaginé mi propia historia parida como un dolor expiado, llenando las mentes del resto de esa identidad propia que nos había dado la senda y entonces, llegué al árbol. El árbol, centenario, “el árbol brujo”, que curó a la pálida y frágil Doña Aurora, cuando apareció hablando sola y dando tumbos en la plaza después de que el pueblo entero la buscara durante casi un mes. Entonces entendí que nuestras vidas estaban unidas por ese árbol milenario. Yo buscaba en la senda un sentido para mi vida y ella la muerte.&lt;br /&gt;Doña Aurora apareció deshidratada y emitiendo un olor extraño que no se iba con nada. La bañaron con romero, con pétalos de rosa, probaron extraños perfumes de jazmín, de hierba buena, y el olor volvía a aparecer. No es que fuera desagradable, es que era tan fuerte que todos los demás olores eran imperceptibles. Casi era difícil percatarse de los sabores de las cosas y hasta las piedras del pueblo estaban impregnadas de ese peculiar aroma que era imposible borrar. Era un olor nuevo y único, tan diferente que no se sabía si era malo o bueno.&lt;br /&gt;Aurora, siempre había vivido sola, no se sabía nada de su vida, era un ser humano sin pasado y sin ninguna historia que le perteneciera, pero desde el día de su regreso las vidas del pueblo entero se vieron impregnadas de su esencia. Aurora, la ausente, la ignorada, la invisible, se convirtió en omnipresente.&lt;br /&gt;Su olor, era como una plaga, y como tal se la trató: debía de ser eliminada.&lt;br /&gt;Se llamó a brujos, a un famoso creador de perfumes del pueblo de al lado (que tuvo que escapar del pueblo por miedo a perder su olfato estando bajo el influjo del constante aroma), metieron a Aurora en la nevera del pescado y el pescado acabó perdiendo su propio olor. Nada conseguía, ni tan siquiera suavizarlo.&lt;br /&gt;Un día Aurora habló. Confesó que se había despertado una mañana con ganas de huir, que su vida le recordaba a la camisa envenenada con la que Deyanira, sin querer, mató a Hércules, la camisa con la que quiso asegurar su fidelidad y por la que lo perdió todo. Y que ella se había convertido en el propio Hércules, sin más salida que lanzarse al fuego de la muerte, sólo que ella no había sido jamás una heroína. La senda, como a mí le hizo olvidar el motivo de su visita y rellenó su cabeza de tantas historias antiguas que casi se alimentó exclusivamente de ellas durante ese mes. Le devolvió su existencia, su presente e incluso le otorgó un escaso e intenso pasado, gracias a ese olor que se convirtió en su identidad. Sólo existimos para quien nos conoce, para quien nos piensa, y Aurora antes de su visita a la senda, por tanto, no existía. A los cuatro meses y catorce días murió. Su olor desapareció con ella, pero los que vivieron esos días aún guardan un poco de su aroma en la memoria y sólo ellos pueden recordarla, porque ella era olor, ese olor indescriptible.&lt;br /&gt;Escogí la senda marchita, como quien busca un sueño revelador de un futuro que ansía construir, indagué en sus historias buscándome a mi mismo, escudriñé sus perfectos pasadizos y busqué en las sombras los restos de una nueva historia. Escogí a sus lagartos y a sus presas, a los ojos de sus piedras y habité en su vientre como un espectro más dentro de su genialidad. Me acogió y me marchitó, con la calma con que lo hacen las viudas negras y fui testigo de su magia, de su tristeza, de su agonía perpetua, entonces ví el pesebre en los picos de grandes aves migratorias, a Teseo llevando una hermosa mujer de vuelta a la humanidad, una nube en forma de corazón que llovía plumas de colores, a perros de ojos de hielo hablando con los lagartos, vi a abogados quemando su prestigio en una hoguera de olores e inventores alados que me saludaban tras ortigas gigantescas. Y lo comprendí, supe en ese momento que quien pasaba por la senda se convertía en un fragmento de ella, y que fueron esos pedacitos de vida, o de imaginación de todos los que la recorrieron, los responsables de su existencia y no viceversa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-6602298728384325524?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/6602298728384325524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/la-senda.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/6602298728384325524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/6602298728384325524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/la-senda.html' title='La senda'/><author><name>Esther Ovejero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10878761178161092136</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2274514864156547774.post-1305221999847788836</id><published>2006-04-11T22:32:00.000+02:00</published><updated>2009-12-18T01:39:00.453+01:00</updated><title type='text'>2006</title><content type='html'>Caminas sobre mi lengua,&lt;br /&gt;sobre mis párpados&lt;br /&gt;que te velan y te sonríen cuando ni siquiera miras.&lt;br /&gt;Te posas tranquilamente en mis palabras&lt;br /&gt;y, a veces, las muerdes y las molestas.&lt;br /&gt;Escupes en mis sueños, sin saber, sin querer...&lt;br /&gt;Te alejas cuando me acerco a mí misma, o tal vez te aleje yo,&lt;br /&gt;pero de alguna forma, sigues aquí.&lt;br /&gt;Conozco al dolor, viene a veces a visitarme y me habla...&lt;br /&gt;A veces finjo no estar, hasta que me canso de escuchar sus pasos en la escalera y le abro, lo invito a café y nos ahogamos juntos en un mar de lágrimas,... saladas como la tierra que añoro.&lt;br /&gt;Canto, con la voz gastada que me prestó el demonio la primera noche de un año cualquiera, y me escuchan ...y me emborrachan las ganas de beberme el tiempo que vendrá y el miedo a no saber qué parte de la historia recordaré y qué delirio incongruente y olvidado vomitaré hasta dormirme.&lt;br /&gt;Por ahora espero, trazo un plano de la vida y pinto un tesoro por descubrir, donde escondo lo que queda de mi infancia....&lt;br /&gt;Ella no viene a visitarme, no quiere volver, y a veces no entiendo por qué quiero que vuelva...quizá para entender...&lt;br /&gt;Lo que sé es que la echo de menos y la llamo desde el balcón cuando viene la nostalgia a atiborrarse de mis lágrimas, pero.... no viene...ya no viene más&lt;br /&gt;y entonces pienso que a la niña que fui quizá no le guste el adulto que soy,&lt;br /&gt;que no tengo nada que ver con sus sueños...con el poncho de peluca, el cepillo de micrófono y los calcetines de tetas...y aquel espejo redondo inventando futuras estheres, cuando todavía soñaba en lo que podría ser...&lt;br /&gt;Quizá mi infancia se esconda de esta adulta en la que me he convertido, pero yo la busco y cuento hasta cien, por si tiene ganas de jugar al escondite inglés...&lt;br /&gt;Cuando más la odio pienso que se esconde porque es una morosa, y aún, después de tantos años, me debe la inocencia que no le regalé...&lt;br /&gt;Pero quiero que vuelva...y no sé cómo... sólo para que el dolor me perdone y no venga más a tomar café, y comprenda que aún soy pequeña, inerme, como un testigo inútil que no sabe nada de la culpa...&lt;br /&gt;Al menos estás tú en éste, ahora futuro, tú que no sabes nada de mi infancia, haciéndome de memoria, confabulando con la vergüenza sobre mi próximo pecado...y yo me dejo arrastrar hacia la orilla, porque me temo que el mar de lágrimas saladas tampoco quiere rastrojos del infierno en sus entrañas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-1305221999847788836?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/1305221999847788836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/caminas-sobre-mi-lengua-sobre-mis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2274514864156547774/posts/default/1305221999847788836'/><link rel='self' 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antes de dormir...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ya no me lo prepara nadie&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;por la ventana no caben ni las cucarachas y la pared duele como lo hace el aún, ...todavía...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;tal vez....&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;quizás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mañana ocurrirá, vendrán todas las frustraciones del futuro a explicarme por qué me quemo con mi propia lengua&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y se me cansa el dolor de doler y entonces me vuelvo buena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2274514864156547774-6171219713862354811?l=estherovejero.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estherovejero.blogspot.com/feeds/6171219713862354811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://estherovejero.blogspot.com/2009/11/2000.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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